18 septiembre 2009

Mi nuevo salón



Esta mañana desempolvé mis dotes de decoradora. Hace un tiempo que mi apartamento oficia de guardamuebles en sus ratos libres, así que aprovechando que algunos enseres se iban reorganicé el salón y despejé una habitación.


Y estoy feliz! me encanta mi nuevo salón...a pesar de la lluvia persistente en mi día libre, del desastre que me dejaron los de la mudanza por toda la casa, de que va a ser una lucha continua con las fieras para que no dejen todo perdido de pelos... cada vez que me asomo a verlo se me escapa una sonrisa.

02 junio 2009

Humor uruguayo

La semana pasada fui testigo de una de esas chispas de humor uruguayo que tanto me sorprenden.

El 25 de mayo se inauguró la Torre Ejecutiva de Montevideo, donde se ubica desde ahora la Presidencia de la República.

Como pequeño dato curioso cabe contar que la piedra inaugural se colocó en 1965 y, entre pitos y flautas, el edificio quedó inmóvil cual carcasa vacía y abandonada durante más de cuatro décadas en una de las plazas más importantes de la ciudad.

La agencia en la que trabajo se encuentra justo enfrente de este mastodonte de cristal, por lo que ese día pudimos asistir en primera fila (más bien ventana) a la entrega de las llaves al presidente uruguayo. La verdad es que la ceremonia fue rápida y discreta.
Mientras me alejaba de vuelta a mis quehaceres, pude escuchar atónita como la Filarmónica entonaba... el Aleluya de Haendel.

Me encantó esa forma de reírse de uno mismo, aunque como bien me apostilló un compañero, 45 años es más de lo que se tardó en construir muchas de las pirámides.

03 febrero 2009

La ruptura

Hoy tuve una ruptura civilizada. De esas de adultos.

Vino temprano de mañana, preparó el desayuno mientras yo dormía, como muchas otras veces, y me despertó con un beso en el hombro.
Al cabo de un rato, sin apenas haber logrado conversar nada, dejó las llaves en el murito de la entrada, cogió el casco y se quedó en la puerta con la mirada triste. Le di un beso de despedida, de esos muy dulces y tiernos, para que no lo olvide nunca, y salí al balcón a fumarme un cigarrillo y ver como La Bestia salía de mi vida.

Tengo el regusto amargo de las cosas que quedaron pendientes.

12 enero 2009

El sueño de una noche de verano

A menudo al salir del trabajo tengo una horda de aparcacoches esperándome, bastante molestos y maleducados algunos de ellos. Otros tan colocados que apenas te ven. Ya nos conocemos de sobra (controlan todos los horarios) y por el pasado hemos tenido algún enfrentamiento que otro.

El domingo de noche me esperaba la única chica que hay entre ellos, que por cierto es muy amable. Después de darle su propina, cuando ya estaba sacando el coche, volvió corriendo y me dijo: a ver ti te puedo sorprender.

¿conoces El sueño de una noche de verano?
Sí le contesté yo, es una obra de Shakespeare.

Durante unos minutos la chica me recitó unos versos de la obra, hablando muy bajito, me costaba entenderla. Cuando terminó me miró y me dijo:
Usted tiene ojos así. Tiene ojos de soñador.

Le sonreí, no sabía que decirle así que le di las gracias y arranqué.

De repente me sentí muy triste.

26 noviembre 2008

Filosofía a dos duros


Como todos los años en vísperas de fiestas Marietta se pelea con los billetes de avión. Y las compañías aéreas, los agentes, su banquero, y su perra que esta vez se queda en casa.

Y se da cuenta de que cada vez es más complicado decidir (si es que puede) con qué compañía volará. Porque con la edad a Marietta le surgen cuestiones existenciales que a los 20 ni se planteaba. Dulce inconsciencia añorada de cuando lo importante era simplemente viajar, no importaba donde ni con quien. Primaba la aventura.

Y en esa bienvenida al club de los adultos Marieta se sorprende pensando en cuestiones trascendentales mientras mira por la ventanilla el inmenso océano que la separa de su casa. La última de ellas, y cuidado es muy duro aceptarlo, “ ¡Paaaaa que increíble que hayamos logrado volar !!”.
Asusta, ¿verdad?. No tanto la reflexión sino que se llegue a formularla. Es un proceso complejo, encabezado por la expresión de mayor carga admirativa que esta mujer pudo encontrar en Uruguay.

Hace muuucho tiempo un gran periodista español lo resumió perfectamente, “el día que vea a una paloma conduciendo un camión me subiré tranquilo a un avión”.

Por suerte Marieta todavía no llegó a ese estado, y digo por suerte porque le quedan innumerables aviones a los que subirse.

16 septiembre 2008

You’re Welcome

Hace ya unos años, Marieta se fue a estudiar inglés a Boston. Una de las razones de su elección fue que allí se encontraba su mejor amiga, lo cual facilitó bastante el papeleo del curso, el alojamiento, una cara conocida al llegar al aeropuerto, comiditas caseras, y un largo etcétera logístico. Aunque el cariño que se tenían ambas debió también de contar para algo.

Al llegar, Marieta dejó el equipaje en casa de Moniquette, y las dos amigas se fueron a realizar los trámites de rigor, como abrir una cuenta en el banco, sacarse la tarjeta del metro, localizar el Starbucks más cercano y las tiendas futurables.

Al hacer sus compras, Marieta, muy educada ella, daba las gracias y su asombro era cada vez mayor. Al cabo de un rato le dijo a su amiga:

Moniquette,¿tanto se nota que acabo de llegar?
¿Por qué?
Porque cada vez que doy las gracias las dependientas ¡me dan la bienvenida!

A lo que a Moniquette, anonadada, le tomó un tiempo contestar:
Marieta, ¡You’re welcome significa de nada !!!


El consiguiente ataque de risa de las dos amigas es sin duda para Marieta uno de los momentos imborrables de aquel viaje.

03 junio 2008

Estrés anal


Hace unos días una muy buena amiga me contaba que creía haberlo visto todo hasta su visita de la mañana al médico.
Resulta que sentía unas molestias en el ano, dicho sea de paso lo suficientemente dolorosas como para que una se anime a que le revisen esta parte de su anatomía, que tampoco es que vayamos presumiendo de ella por ahí.

La cuestión es que una vez cómodamente instalada en la camilla, de costado, el médico le abrió los cachetes y con toda la naturalidad del mundo le soltó: ¿tú estás muy estresada no? A lo que mi amiga que acaba de salir de una etapa reaaalmente estresante y haciendo acopio de toda su seriedad contestó, ¿lo dices por la cara que pongo? No, le dice el médico, lo digo porque tienes el ano estresado.
¿Cómo?

Os ahorro la cara de la rubia (porque mi amiga lo es) ante la observación, aunque os cuento que el tratamiento es a base de nitroglicerina, lo cual también es motivo de risas entre los enterados.

Y desde aquí reivindico a todas las que tenemos alma de rubia.

10 abril 2008

Mamá dame cien pesetas

Hay canciones que quedan en el recuerdo y marcan toda una vida. Esta de la que os voy a hablar no marcó los anales de la historia pero creo que fue la razón de que Marieta se haya convertido en la tía de las Américas. Aparte de dedicar estos últimos casi 9 años a recorrer el mundo.

Señores ¡acabo de ahorrarme miles de euros de dolorosa terapia!!

Todo comenzó hace unos 20titantos años, en realidad Marieta recuerda la cifra exacta, pero decidió que a nadie le importa ...
En aquella época sus padres tenían un apartamento en Jávea, al borde del canal, y Marieta se dormía todas las noches con el tintineo de los veleros, mecidos por el viento.
Excepto un par de días a la semana, cuando el hotel Los Naranjos (hoy desparecido), organizaba unas cenas con baile (o algo parecido) para sus huéspedes. La cuestión es que la música se escuchaba en toda la zona y uno de los temas de aquellos veranos debió de quedar profundamente arraigado en el subconsciente de la pequeña.

Ahí tenéis la razón de su exilio.

Este pueblo no tiene ni esperanzas ni ambición
Por aquí nunca pasan la alegría ni el amor
Todo el mundo critica lo que soy lo que no soy
Por eso viejo pueblo ahí te quedas yo me voy

No sé, no sé
No sé si volveré
tal vez, tal vez
Un día volveré

Mamá dame cien pesetas porque a América me voy
Mamá dame cien pesetas porque a América me voy
Pero no sé si un día volveré
Pero no sé si un día volveré

Solo cuando recorra el mundo entero pensaré
Si he vivido bastante y si me acuerdo del ayer
Pero si ese mañana es tan triste como el hoy
No lo dudo un momento otra vez diré me voy

No sé, no sé ...


Por suerte Marieta jamás descubrió donde se encuentra Noa, otro gran hit de aquellos veranos.